
Con un poco de cuidado, tus personajes favoritos pueden seguir acompañándote por mucho más tiempo. Aquí te contamos cómo lavarlos de forma segura y delicada.
Tu Mini también necesita un poco de cariño de vez en cuando ♡

Llena un recipiente con agua tibia (no caliente) y añade un poco de jabón suave o shampoo para bebés.

Sumerge tu Mini y limpia suavemente con las manos, sin frotar con fuerza. Presta especial atención a las zonas que puedan acumular más suciedad.
Retira el jabón con agua limpia y asegúrate de que no queden residuos. Puedes presionar suavemente para eliminar el exceso de agua.
Con una toalla limpia y seca, envuelve tu Mini y presiona suavemente para absorber el exceso de agua. No lo retuerzas ni lo frotes.
Colócalo en una superficie plana, en un lugar ventilado y a la sombra. Puedes darle forma con tus manos mientras se seca.
Una vez seco, revisa que los detalles como orejas, brazos, ojos y accesorios estén en su lugar. Si es necesario, ajústalos con cuidado.
Tu Mini ya está limpio, fresco y listo para seguir acompañando tus momentos más especiales.
Con buenos cuidados, la magia de lo hecho a mano dura mucho más.
Gracias por ser parte de este mundo tejido.